El metal rojo cerró la sesión con un salto de 2,68%, alcanzando, según analistas, “niveles impensados” para el contexto de pandemia.

Este es el valor más alto del commodity desde el 27 de junio de 2018, cuando cotizó en US$3,0334. Y es la primera vez que supera los US$3 desde el 29 de junio de ese mismo año, hace casi dos años y dos meses.
Con ello, el promedio del mes escaló a US$2,9219 y el anual a US$2,5844.
Según Carlos Quezada, analista senior de Libertex, las razones que explican esta fuerte apreciación del cobre son “estímulos monetarios de los Bancos Centrales, post caída de marzo, promueven la inversión en renta variable, reactivando a las empresas y con esto el consumo de cobre a nivel global”.
A ello se suma la “debilidad del usd a nivel internacional. Las materias primas al cotizar en usd, tienen una relación inversa con gran parte de los commodities. Los agresivos estímulos monetarios en EE.UU. tienen al usdindex en mínimos de los últimos 24 meses, impulsando al cobre”

También, de acuerdo con Quezada, se apuntan “fuertes descensos en los inventarios de cobre desde mayo a la fecha (61%) en la red de almacenes global de la Bolsa de Metales de Londres, llegando a los niveles vistos en el 2008 junto con un aumento en la demanda por parte de China, tras su reactivación económica post periodo de cuarentena”.
Mientras que Luis Alberto Reyes, analista de mercados de Mercados G, comentó que “los futuros del cobre rompen la resistencia de los US$3 la libra, logrando así una importante alza que ayuda profundamente a la precaria economía chilena, tras anotar una contracción del PIB del 14,2%”.

“De acuerdo con los registros de Cochilco, la última vez que el cobre estuvo por encima de este precio fue el 29 de junio de 2018. El salto de la materia prima estaría asociado al retraso en la reapertura de una fundición en EE.UU. de la minera RioTinto, lo que eleva temores de disrupciones en la oferta”, dijo.

Y agregó que “por otro lado, los datos oficiales de China ayer mostraron que la producción de cobre refinado en el gigante asiático bajó en julio frente al mes anterior, ya que las fundiciones realizaron mantenimientos durante el verano boreal y los suministros de concentrado del metal siguieron ajustados por las restricciones a la minería debido al coronavirus”.

“La idea de un recorte generalizado en la oferta de cobre está impulsando el metal rojo al alza en plena pandemia, alcanzando niveles impensados para este contexto. La demanda por su parte se mantiene en aumento, principalmente en China donde su plan de recuperación implica invertir en infraestructura”, concluyó Reyes.

Fuente:  emol.com